Cómo pensar París en 3 días
París parece una postal, pero es un campo de batalla de ideas. Nació de un río — primero fue el Sena, después la ciudad —, fue la Lutecia romana, sede de reyes y corazón de la Iglesia, y sobre todo el gran laboratorio político de la modernidad: acá la monarquía absoluta convivió con la guillotina, y de acá salieron las revoluciones que cambiaron al mundo. En tres días no la vas a ver toda, y está bien. Esta ruta no busca lo completo: busca lo coherente.
La premisa es simple: día 1, la isla y el Louvre. Día 2, la París monumental. Día 3, Montmartre y el Barrio Latino. Casi todo a pie. El centro es bastante llano y las distancias son cortas — salvo la subida a Montmartre, no hace falta correr.
Esta es una ruta posible, no la única. Hay quienes empiezan por la Torre Eiffel, hay quienes se quedan una mañana entera mirando un solo cuadro en el Louvre. La brújula apunta en una dirección — vos elegís cuánto te quedás en cada parada. En cada una, Ruthy te cuenta lo que estás mirando parado ahí, sin apuro.

Día 1 — la isla y el Louvre
El primer día es el origen: Île de la Cité, Notre-Dame, Sainte-Chapelle, Conciergerie y el Louvre. Todo pegado, a un lado y otro del Sena. Empezás por el principio — la isla en medio del río fue corazón de la Lutecia romana y sede medieval de reyes y obispos. El poeta Gui de Bazoches, allá por 1190, la llamó “la cabeza, el corazón y la médula de París”. No es casual: buena parte de lo que veas los días siguientes se construyó a partir de estas piedras.

Orden sugerido:
- Île de la Cité — el núcleo histórico de París. Caminala con calma: en 22 hectáreas se concentran siglos de poder, fe y tragedia.
- Notre-Dame — ocho siglos en piedra, desde el obispo Maurice de Sully en 1163. El incendio de 2019 se llevó la aguja, pero la piedra resistió; reabrió en diciembre de 2024.
- Sainte-Chapelle — un joyero gótico levantado por San Luis para guardar la Corona de Espinas. Subís unas escaleras y los muros desaparecen: quince metros de vitrales.
- La Conciergerie — palacio real convertido en prisión; acá esperó sus últimas horas María Antonieta antes de la guillotina.
- Museo del Louvre — reservá entrada para evitar la cola. Cruzás el Sena y entrás al museo más visitado del mundo, que empezó siendo fortaleza.
Tiempo: 6–8 horas con pausas. Caminata: ~6 km.
Día 2 — la París monumental
El segundo día es la París que se abrió al mundo: la del poder puesto en escena. Caminás el gran eje que va de la Concordia al Arco del Triunfo, con la Torre Eiffel y el Trocadero del otro lado del Sena. Acá la belleza es política: una recta perfecta que conduce la mirada hasta el horizonte, siempre rematada por un monumento. El imperio, la república y la fiesta nacional, puestos en hilera.

Orden sugerido:
- Plaza de la Concordia — serena hoy con su obelisco egipcio, pero acá estuvo la guillotina: en este suelo fue ejecutado Luis XVI y cientos más durante el Terror.
- Campos Elíseos — la avenida que conecta la Concordia con el Arco; trazada en el siglo XVII como una perspectiva real, hoy escenario donde Francia desfila y celebra.
- Arco del Triunfo — Napoleón lo encargó tras Austerlitz y murió sin verlo terminado. Bajo el arco, la tumba del soldado desconocido y la llama eterna.
- Torre Eiffel y Campo de Marte — el césped a sus pies, que fue campo de maniobras y vio en 1790 la Fiesta de la Federación. Si subís a la Torre, reservá.
- Trocadero — cerrá el día en las terrazas del Palais de Chaillot, con la vista clásica de la Eiffel, la que aparece en todas las fotos.
Tiempo: 6–8 horas. Caminata: ~8 km.
Día 3 — Montmartre y el Barrio Latino
El tercer día cruzás a lo menos obvio. Por la mañana, Montmartre: hasta 1860 ni siquiera era parte de París, sino una colina aparte de molinos y alquileres baratos donde fueron a parar los bohemios. Y por la tarde, el Barrio Latino, sobre la colina de Sainte-Geneviève — la París del saber, con el Panteón, la Sorbona y, debajo de todo, las Catacumbas. Dos caras de la ciudad que las postales no suelen juntar.

Orden sugerido:
- Sacré-Cœur y Montmartre — subí a la basílica blanca por la mañana, cuando hay menos gente, y dejate perder por las calles empinadas donde vivieron Picasso y Toulouse-Lautrec.
- Panteón de París — empezó como iglesia a Santa Genoveva y terminó de templo laico de “los grandes hombres”. En su cripta descansan Voltaire, Rousseau, Victor Hugo y Marie Curie.
- La Sorbona — el colegio fundado en 1257 que dio nombre a la universidad; en mayo del 68, desde sus aulas, los estudiantes hicieron temblar a Francia.
- Museo Cluny — una abadía del siglo XV sobre termas romanas, con “La dama y el unicornio” adentro. Dos épocas en un mismo edificio.
- Catacumbas de París — si te animás, bajá al osario de más de seis millones de personas. No es una rareza macabra: es una solución urbana. La ciudad funciona en capas.
Tiempo: 6–8 horas. Caminata: ~7 km.
Qué evitar
- Comer pegado a la Torre Eiffel o sobre los Campos Elíseos. Muchos locales en las zonas más fotografiadas priorizan la ubicación sobre la cocina y suelen ser más caros. Caminá unas cuadras hacia el Marais o el Barrio Latino y comés mejor.
- Las ofertas de “tour gratis” o entrada rápida que te abordan en la calle. Suelen terminar en entradas con sobreprecio o en paradas comerciales no buscadas. Comprá las entradas en los sitios oficiales.
- Hacer el Louvre a las corridas. Es el museo más visitado del mundo: media jornada larga como mínimo si querés entender lo que ves. Elegí un par de salas y disfrutalas, en vez de perseguir la Gioconda y nada más.
- Subir a Montmartre al mediodía en plena temporada. Las escaleras y la Place du Tertre se llenan. Andá temprano: la colina respira distinto antes de que lleguen los grupos.
Cómo moverte
El centro histórico de París es grande pero caminable, y bastante llano. Las tres rutas de esta guía son a pie casi de principio a fin — la única subida real es la de Montmartre, y se siente. El eje Concordia–Campos Elíseos–Arco del Triunfo se cruza entero caminando.
El metro de París es denso y te resuelve los tramos largos — para llegar a Montmartre (estaciones Anvers o Abbesses), cruzar al Trocadero o si te alojás lejos del centro. Para Versalles, el RER C. Pero en el día a día de esta ruta los pies son el único transporte real. Asegurate de tener calzado cómodo — vas a hacer entre 18 y 22 km en tres días.
Si en algún momento necesitás indicaciones precisas, con Ruthy abrís Google Maps, Apple Maps o Waze con un toque. La app está pensada para caminar, no para guiar paso a paso.
Información práctica
- Mejor época: abril–junio y septiembre–octubre. Julio y agosto son cálidos y muy concurridos; el invierno es frío y gris, pero con menos gente.
- Entradas Museo del Louvre: reserva online en louvre.fr, ahorra cola y franja horaria asegurada.
- Sainte-Chapelle y Conciergerie: reserva online en sainte-chapelle.fr; hay entrada combinada para las dos.
- Dónde dormir: el Marais (3e–4e) y el Barrio Latino o Saint-Germain (5e–6e) te dejan a pie de casi todo. La zona de Ópera (2e–9e) está bien conectada y cerca del Louvre.
- Equipo: calzado de caminata real, no zapatillas de moda. Botella de agua reutilizable — hay fuentes Wallace por el centro y el agua de París es potable.